Medusa inmortal: ¿realmente vive para siempre?

Si bien a menudo se bromea que los gatos tienen nueve vidas, una cierta especie de medusa ha sido considerada "inmortal" por científicos que han observado su capacidad para, cuando está en crisis, revertir sus células a su forma más temprana y crecer de nuevo. Eso significa que estas pequeñas criaturas, de 4 milímetros a 5 milímetros de largo, potencialmente tienen vidas infinitas.

La criatura, conocida científicamente como Turritopsis nutricula, fue descubierta en el mar Mediterráneo en 1883, pero su regeneración única no se conoció hasta mediados de la década de 1990. ¿Cómo funciona el proceso? Si una Turritopsis madura está amenazada, por ejemplo, herida o hambrienta, se adhiere a una superficie en aguas cálidas del océano y se convierte en una gota. A partir de ese estado, sus células experimentan una transdiferenciación en la que las células se transforman esencialmente en diferentes tipos de células. Las células musculares pueden convertirse en espermatozoides u óvulos, o las células nerviosas pueden transformarse en células musculares, "revelando un potencial de transformación sin paralelo en el reino animal", según el estudio original de la especie publicado en 1996.

Desde que se descubrió la inmortalidad virtual de Turritopsis, también lo han hecho enjambres de medusas genéticamente idénticas lejos de su hábitat original, incluso en Japón, España y el lado del Océano Atlántico de Panamá. Los investigadores han concluido que estas criaturas que se multiplican quedan atrapadas en las aguas de lastre, agua que es absorbida y bombeada de los barcos de carga de larga distancia. Los pólipos también podrían estar creciendo en los cascos del barco. Aunque genéticamente idénticas, estas medusas parecen haberse adaptado a sus nuevos entornos. Por ejemplo, se ha encontrado que los especímenes de enjambres que viven en aguas tropicales tienen ocho tentáculos, mientras que los descubiertos en regiones templadas tienen 24 o más tentáculos.

Pero Turritopsis puede, y muere, morir. Su regeneración solo ocurre después de la maduración sexual, por lo tanto, pueden sucumbir a los depredadores o enfermedades en la etapa de pólipos. Pero debido a que las medusas son el único animal conocido con esta "inmortalidad", los científicos las están estudiando de cerca, con la esperanza de aplicar lo que aprenden a problemas como el envejecimiento humano y la enfermedad.

Artículos Relacionados