El mejor nabo: nabos japoneses blancos

Uno de mis hallazgos recientes en mi mercado local de granjeros fue el nabo blanco japonés (ensalada). Este nabo es diferente a la mayoría de los nabos que he probado, ya que es suave y dulce incluso cuando está crudo. También se llama nabo hakurei o nabo japonés.

Mientras que la mayoría de los nabos necesitan ser domesticados por el calor, este dulce nabo es delicioso crudo. Ni siquiera necesita ser pelado, sino que simplemente se puede fregar, rebanar y disfrutar. El granjero con el que estaba discutiendo esta gema señaló a mi pequeño niño de un año y medio y dijo que incluso podría disfrutarlo. Sin embargo, ella recomendó que los pelara para los niños, ya que tienden a gustarles sin la cáscara.

Los nabos han tenido una mala reputación por un tiempo, pero están comenzando a regresar. En lugar del chivo expiatorio de las historias de terror vegetal, este vegetal está encontrando un lugar en muchos restaurantes prometedores. La razón es simple: cuando los nabos frescos se preparan correctamente, pueden ser mágicos.

Los nabos son primos del repollo, y cuenta con dos fitoquímicos, indoles y sulforafano, que pueden ayudar a combatir o prevenir el cáncer. También son una buena fuente de vitamina C y fibra insoluble.

Si los nabos aún no están en su menú, estos encantadores nabos blancos japoneses son una excelente introducción. Harían una adición encantadora a un plato de crudité o se arrojarían a una ensalada verde. ¡Les encuentro un delicioso refrigerio del mediodía sin adornos!

Sin embargo, cuando los compro a granel, planeo probar algunas de estas deliciosas recetas con esta hermosa y humilde raíz.

  • Nabos japoneses con miso: esta receta utiliza tanto las verduras como las raíces y las combina con una rica mantequilla, mirin dulce y miso salado.
  • Ensalada de nabo blanco con nueces tostadas y tocino: una ensalada encantadora que viste la raíz suave con muchas adiciones sabrosas y un aderezo simple de vinagre balsámico y aceite de oliva.
  • Salteado simple de nabo blanco: este plato utiliza vino blanco y mantequilla y aceite de oliva para un plato simple.
  • Rábanos asados, nabos Hakurei y cebolletas: pautas básicas y flexibles para asar que dan un resultado más complejo y dulce. Un pequeño cambio que recomendaría sería asar con un aceite o grasa diferente al aceite de sésamo tostado. Guarde el aceite de sésamo tostado para condimentar las verduras cuando terminen de cocinarse.

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